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jueves, 7 de febrero de 2013

Oliverio Girondo








Olivero Girondo y su esposa Norah Lange  


No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! - y en esto soy irreductible - no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretenden seducirme!
Esta fue - y no otra - la razón de que me enamorase tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con que impaciencia yo esperaba que volviese, volando de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! ¡María Luisa!... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera... aunque nos haga ver, de vez en cuando las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer a una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en conseguirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.


Girondo,O. Obra . Buenos Aires: Edit Losada. S.A

jueves, 10 de enero de 2013

Gratitud


Dar gracias es una de las acciones más emotivas del ser humano. Reconocer  la existencia y el significado que damos a los tesoros de nuestra vida nos permite sentirnos bien y genera la base emocional para desarrollar nuevos proyectos.
   La gratitud es una virtud, es un sentimiento y una emoción para disfrutar a diario. Los primeros días del año, las primeras horas del día, el día de nuestro cumpleaños podemos crear una lista mental de nuestros tesoros.
  Les transcribo el poema Gratitud de Oliverio Girondo, sus metáforas contienen la mezcla se sensaciones y emociones. Invita a pensar en las nuestras!


Gratitud

Gracias aroma
azul,
fogata
encelo.


Gracias pelo
caballo
mandarino.


Gracias pudor
turquesa
embrujo
vela,
llamarada
quietud
azar
delirio.


Gracias a los racimos
a la tarde,
a la sed
al fervor
a las arrugas,
al silencio
a los senos
a la noche,
a la danza
a la lumbre
a la espesura.


Muchas gracias al humo
a los microbios,
al despertar
al cuerno
a la belleza,
a la esponja
a la duda
a la semilla,
a la sangre
a los toros
a la siesta.


Gracias por la ebriedad,
por la vagancia,
por el aire
la piel
las alamedas,
por el absurdo de hoy
y de mañana,
desazón
avidez
calma
alegría,
nostalgia
desamor
ceniza
llanto.


Gracias a lo que nace,
a lo que muere,
a las uñas
las alas
las hormigas,
los reflejos
el viento
la rompiente,
el olvido
los granos
la locura.


Muchas gracias gusano.
Gracias huevo.
Gracias fango,
sonido.
Gracias piedra.


Muchas gracias por todo.
Muchas gracias.


Oliverio Girondo,
agradecido.



Girondo ,O. (1942) En Persuasión de los Días .

jueves, 25 de agosto de 2011

Oliverio Girondo "Llorar a lágrima viva"





El poema Llorar de Oliverio Girondo acompaña las imágenes de la película argentina El Lado Oscuro del Corazón(1992) 


Hay 3 tipos de lágrimas: Defensivas, Lubricantes y emocionales:

Defensivas: El ojo las segrega cuando hay un agente externo que lo irrita, por ejemplo cortando una cebolla. El celebro indica que se activen las glándulas lacrimales para disparar grandes cantidades de gotas lubricantes para protegernos.

Lubricantes: Se vierten constantemente en el ojo en cada parpadeo. Se componen de agua, nutrientes y antibacterianos.

Emocionales: Están compuestas por un 24 % más de proteínas que las lubricantes y además contienen leucina (endorfina que regula el dolor). Actualmente se ha descubierto que este llanto es contagioso.
Algunos investigadores creen que estas sustancias son toxinas producidas por los sentimientos que al liberarlas alivian nuestro nivel de angustia, de ahí que te desahogues cuando lloras. Una catarsis de sentimientos reprimidos que nos hace sentir mejor y nos regenera.